MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León
El MUSAC (museo de arte contemporáneo de León) es obra de los arquitectos Mansilla+Tuñon, y está en León.
Sobre un gran plano urbano, el MUSAC dibuja el escenario del arte con la misma actitud optimista con la que los agrimensores romanos trazaban las ciudades sobre el paisaje. Frente a otro tipo de espacios cuya cualidad museística se centra en la exposición de colecciones históricas cerradas, el MUSAC es un espacio vivo que abre las puertas a una gran diversidad de manifestaciones artísticas contemporáneas; un centro de arte que construye un conjunto de tableros de juego donde las acciones son las protagonistas del propio espacio; una estructura que se desarrolla a partir de un sistema abierto, formado por un tejido de cuadrados y rombos, que permite construir una geografía secreta de la memoria.
El MUSAC es un nuevo espacio para la cultura, entendida esta como aquello que hace visibles los vínculos entre los hombres y la naturaleza. Un conjunto de salas de exposiciones autónomas y encadenadas permite realizar exposiciones de diferentes tamaños y características; cada sala, de forma quebrada, construye un espacio continuo, pero diferenciado espacialmente, que se abre a las otras salas y patios, propiciando visiones longitudinales, transversales y diagonales. Quinientas vigas prefabricadas cierran unos espacios caracterizados por la repetición sistemática y la expresividad formal.
Al exterior, el espacio público adquiere una forma cóncava para acoger las actividades y encuentros, recogido por grandes vidrios de colores, siendo el lugar donde se rinde homenaje a la cuidad como espacio de relación entre las personas. En su interior, una gran superficie de espacios continuos pero distintos, salpicados de patios y grandes lucernarios, da forma a un sistema expresivo que nos habla del interés que comparten la arquitectura y el arte: la manifestación contemporánea de lo variable y lo perenne, de lo igual y lo distinto, de lo universal y lo transitorio, como un eco de nuestra propia diversidad e igualdad como personas.
En su extension, como un edificio de una sola planta construido con muros de hormigón blanco y grandes vidrios de colores al exterior, el MUSAC quiere ser un espacio donde el arte se sienta cómodo y ayude a borrar las fronteras entre lo privado y lo público, entre el ocio y el trabajo y, en definitiva, entre el arte y la vida.
Mansilla + Tuñón ( Texto de la Revista 2-G nº 27) Extraído de musac.es
Lo primero a destacar de este edificio seria su parte no material, es decir, la propia web del museo, donde podréis encontrar amplia información sobre las cosas que van ocurriendo en el museo, de las que ocurrieron y de las que ocurrirán (de manera muy detallada y documentada), así como del propio edificio (hay unas panorámicas de estas que te vas moviendo junto con el ratón que son una pasada). No os la perdáis porque merece una visita regular. Lo segundo sería el carácter innovador del museo, o al menos diferente a los museos tradicionales.
El MUSAC se encuentra trabajando exclusivamente en el área temporal del presente, marcado por la memoria más cercana: el museo se inicia con la idea de desarrollar un nuevo comportamiento a la hora de abordar el arte del siglo XXI. Los años finales del siglo pasado supondrán el inicio del parámetro temporal del que partir. De esta forma, el MUSAC aparece como un claro exponente de una nueva etapa cultural, donde ya aparecen asentados valores estéticos y comportamientos artísticos que en un momento pasado fueron revolucionarios.
El museo se construye con la idea de ser un lugar interrelacional donde el público deje de ser un mero elemento pasivo que contempla. Talleres, charlas, encuentros con los artistas, guías didácticas y obras en las que el espectador interactúa, son algunos de los elementos imprescindibles en la dinámica del MUSAC.
Texto extraído de la wikipedia
Y lo tercero, evidentemente, su arquitectura, que recibió el año pasado el premio Mies van der Rohe. La verdad es que cuando fui iba un tanto condicionado porque ya me esperaba algo del edificio, me gustaba desde antes, pero verlo en persona no tiene comparación con la mejor foto. La fachada de colores es espectacular y el interior tampoco tiene desperdicio.
Hay que decir que cuando Tuñon y Mansilla proyectaron el museo, el emplazamiento y el uso exacto del museo no estaban definidos, y por tanto, pensaron que una solución modular podría dar solución tanto a una posible variación del tamaño del edificio como a los diferentes posibles usos del mismo. Se decidieron por una especie de modulo con forma de rombo, que junto con la fachada de colores (de la que hablaremos después) es la seña del museo. Estos módulos permiten crear unos espacios versátiles dentro del museo, ya que mediante vigas prefabricadas salvan toda la luz del espacio evitando así cualquier elemento vertical y consiguiendo espacios diáfanos sin interrupciones.
En lo referente a la fachada, es totalmente opaca, como en la mayoría de museos, y esta rematada con una modulación de vidrios que en la parte de la plaza es coloreada, y en el resto incolora. La parte incolora (o color vidrio opaco, si es que existe) da una fachada a las casas colindantes menos “dura” que la de color, y aunque no podemos hablar de integración mimética precisamente, yo creo que encaja perfectamente con la ciudad existente. La parte de color, como ya decía antes, es espectacular, esta basada en la única vidriera no religiosa de la catedral de León (con una interpretación una tanto libre deduzco), y da un frente alegre, sorprendente para el que llega, porque según te vas acercando a la entrada del museo, parece que este te va abrazando.
En general la sensación que me quedo a mi cuando lo visite se dividía entre el propio edificio, que me sorprendió pese a que lo conocía (en planos y fotos se entiende), y entre el propio museo entidad. El edificio me pareció bien pensado, bien encajado en el sitio, muy bien integrado con los edificios colindantes y a la vez destacando en su justa medida, cuando pasabas por la calle algo te llevaba a mirar un poco mas allá, a descubrir que había en aquella esquina, y cuando descubrías la entrada, no podías resistir entrar, descubrir que habría detrás de tantos colores, si me permitís la comparación, como Hansel y Gretel acercándose embelesados a la casa de golosinas de la bruja, pero sin bruja, claro. En este caso en vez de bruja lo que hay dentro es algo diferente, al menos diferente a lo que yo conozco (que tampoco es mucho). Una propuesta de museo mucho mas participativa, menos contemplativa, como mucho mas dispuesto a la interactuación con el visitante, ya sea mediante los servicios permanentes de biblioteca y documentación, como por los numerosos talleres, charlas, cursos, etc. que organizaban. Mas dispuesto también a la exposición de lo actual, pero mas allá de la moda, intentando buscando lo que realmente representa al arte actual, invitando y colaborando de manera muy activa con artistas locales o cercanos al museo.
Todo esto claro con la visita de un día, como os habréis dado cuenta me dejó fascinado, pero es que realmente merece la pena verlo, por el edificio y por el propio museo. Espero volver pronto.
2 Comments
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January 19th, 2008 at 12:31 pm
[…] tanatorio se encuentra a unos 200 metros del recién premiado MUSAC y a unos 400 del auditorio de león (obra también de Tuñón y Mansilla) [ los tres en tagzania […]
February 6th, 2008 at 10:17 am
[…] planos) + MUSAC - museo de arte contemporaneo de Castilla y León (artículo en la web de museo) + MUSAC - hansbrinker.net (artículo con texto y fotografías) + MUSAC - Daniel Gil (reportaje de fotografías en Flickr) […]